La suspensión cautelar de la guía de indicación de fármacos para infección urinaria por parte de las enfermeras generará más esperas e ineficiencia en la Sanidad
La decisión de la Audiencia Nacional sobre la “Guía para la Indicación, Uso y Autorización de dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica por parte de las/los enfermeras/os: infección de tracto urinario inferior no complicada en mujeres adultas” no entra en el fondo de la cuestión, sino que se limita a evaluar los eventuales perjuicios de mantener o no provisionalmente la eficacia de la guía publicada por el Ministerio de Sanidad.
Por un afán puramente corporativista, la Organización Médica Colegial (OMC) ha emprendido hace tiempo una batalla judicial contra la legislación vigente y unas medidas que mejoran la eficacia de la sanidad en algunos de los países más avanzados del mundo.
Ante los riesgos de judicializar y paralizar los avances en materia sanitaria y nuevas actuaciones que perjudiquen a los pacientes y al sistema sanitario queda más claro que nunca que la solución pasa por aprobar la reforma de la conocida como Ley del Medicamento que sitúa, de una vez por todas, a las enfermeras como profesionales con plena capacidad prescriptora en el ámbito de sus competencias, al mismo nivel de otras profesiones sanitarias.

